A Antigua
C/ Maestro Manuel Fernandez, 46
10850 Valverde del Fresno-Cáceres
(Extremadura)
Página web: www.aantigua.com
tel. +34 687825299
Capacidad: 8
Precio: 40 € - 40 €

La casa, cuyo origen parte de un antiguo edificio del S. XIX, ha sido totalmente reformado y rehabilitado en el año 2003 para hacer de él una residencia de turismo rural de calidad.
Cuenta con todos los ingredientes para disfrutar de una estancia relajada y de plena comodidad.
Está situada dentro del casco urbano, en la zona más antigua y tranquila del pueblo, aunque, al ser Valverde un pueblo pequeño, el campo se encuentra a un minuto andando.

La Casa

Dispone de cuatro habitaciones dobles con aseo incorporado, cada una está decorada con un color diferente y poseen nombres de parajes valverdeños. Cuentan con una buena calefacción y ventiladores en el techo para el verano.
El salón tiene una gran chimenea y conserva su aspecto originario del año 1840. La cocina es muy amplia para los desayunos y comidas informales. El patio tiene un gran porche y es ideal para primavera y verano. La decoración es esmerada, he cuidado al máximo el detalle y armonizar toda la casa. En cada rincón hay una parte de mi vida y de mis aficiones. Además, se ofrecen diversos servicios y actividades: la casa tiene televisión, aire acondicionado, también películas y biblioteca, reproductor de DVD, equipo de música, juegos de mesa, cartas y teléfono público.

Gourmet

La cocina extremeña es variada y cambia mucho según la temporada. En invierno las berzas, las setas, las patatas, las naranjas...
En verano los tomates, riquísimos, las frutas, como moras, ciruelas...
La carne, sobre todo el cabrito, el cordero y el cerdo son de una calidad extraordinaria durante todo el año.

Las comidas son de alto valor culinario, conservando toda la pureza y calidad de los platos extremeños pero con un toque de alta cocina, tanto en la preparación como en la presentación de los mismos.

Entorno

La Sierra de Gata
En el rincón mas septentrional de Extremadura, justo donde Cáceres acaba para dejar paso a Salamanca y a Portugal, se encuentra esta increíble y desconocida región que conserva aún intactos algunos modos de la vida rural mas cotidiana.

Secularmente aislada por la orografía y desplazada a los confines de las tierras hispanas, propició que nos llegaran hasta hoy manifestaciones tan curiosas como antiguos idiomas cuyas raíces se pierden en la Edad Media, cuando estas tierras “extremas” se repoblaron por gentes leonesas y gallegas en la época de la Reconquista. Cientos de topónimos, apellidos, usos y tradiciones dan cuenta de todo ello.. y la cadencia pausada y dulce de esta lengua – “la fala”, como aquí se denomina, se mantiene vigorosa y es común todavía en Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo.

Este macizo montañoso que es la Sierra de Gata, separa las altas y frías tierras de la meseta salmantina por el norte y se abre hacia el oeste con las vecinas y atlánticas de Portugal. Pero además de barrera física que ha permitido aislar y preservar hasta hoy usos y costumbres milenarias, estos montes, son el cobijo propicio para hacer surgir en sus valles una naturaleza exuberante y rica. Los cálidos viento lusitanos cargados de humedad descargan abundantes lluvias en una tierra fértil produciendo todo tipo de cultivos mediterráneos de difícil comprensión en estas latitudes.

Por su abundancia y exquisitez destaca el aceite de oliva, de reciente adquisición de la denominación de origen “Gata – Hurdes” y que pasa por ser uno de los mejores del mundo. Inmensas masas de olivar salpican toda la región que se torna especialmente viva y entrañable en las épocas “de recogida”. Pero en su abundancia, no produce un paisaje monótono, al contrario. Entre los olivares proliferan las huertas y las viñas con sus ricos manjares, las siempre verdes y húmedas praderas de excelentes pastos, los campos de encinas y alcornoques hacia Portugal... los riachuelos de aguas vivas entre bosques de robles, castaños y pinos en las laderas de la sierra. Toda una explosión en primavera, un festival de colores inigualables de jaras, tomillos, lavandas y arbustos exhibiendo sus flores.

Toda esta calidez y riqueza se refleja también en sus gentes y sus pueblos cargados de historia y tradición. Tenemos que pasear con calma por San Martín de Trevejo, de encantadora arquitectura donde el agua corre libre por sus calles. O ascender a Trevejo, minúsculo pueblecito, mimetizado en lo alto de una roca donde respirar un aire medieval por sus rincones y su castillo. O Gata, Robledillo, Torre de D. Miguel, Villamiel, Acebo, Hoyos... cada uno ofreciendo una sorpresa en el ángulo opuesto de lo cotidiano.

Y al occidente Portugal, todo un descubrimiento a unos pocos kilómetros y que nos ofrece los mas antiguos sabores de lo lusitano en esta zona fronteriza. Tal vez, con la visita a Monsanto podamos ofrecer un suculento aperitivo de esto que hablamos. Facilitamos el contacto para:
Alquiler de "Quads"
Paseos a caballo
Orgánicas de caza (mayor o menor)

Servicios

  • Baño completo
  • TV
  • Parking
  • Bicicletas
  • Régimen de estancia
  • Se permiten animales
  • Aire acondicionado
  • Calefacción

Localización en el mapa

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